Termografía en mantenimiento predictivo

Cómo detectar fallas en motores, rodamientos, reductores, acoplamientos y correas con una cámara termográfica antes de que detengan la producción.

El calor avisa primero

La falta de lubricación, el desalineamiento, el desbalance y el desgaste aumentan la fricción y la temperatura de los componentes mecánicos. Con rutas de inspección periódicas, la termografía permite ver la tendencia y planificar la intervención.

Es una técnica complementaria al análisis de vibraciones y aceite: rápida, sin contacto y que no requiere detener el equipo.

Qué cámara usar

Para rutas con muchos equipos, la E4S (EasIR Max) es simple y tiene batería para todo el turno. Para programas formales con informes, la serie Hammer II agrega autoenfoque, 50 Hz para equipos en movimiento y lentes para distintas distancias.

Preguntas frecuentes

¿Qué fallas mecánicas detecta la termografía?

Rodamientos mal lubricados o dañados, desalineamiento de acoplamientos, correas mal tensadas, polines trabados, reductores con problemas internos y motores sobrecargados o con ventilación obstruida.

¿Reemplaza al análisis de vibraciones?

No, lo complementa. La termografía cubre muchos equipos rápidamente y detecta problemas eléctricos y de lubricación; el análisis de vibraciones identifica con más detalle fallas mecánicas específicas.

¿Por qué importa la frecuencia de imagen en equipos rotatorios?

Una frecuencia mayor, como los 50 Hz de la serie Hammer II, entrega imágenes más nítidas de objetos en movimiento y permite analizar el video cuadro a cuadro.

¿No sabe qué modelo necesita?

Cuéntenos qué quiere inspeccionar y un asesor de APV le recomienda la cámara adecuada.

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